¿Cómo preparar un viaje de varias semanas a un destino lejano y exótico como Brasil? ¿Qué llevarse si lo que se pretende es patearse todo lo posible la zona, viajando en transporte público: mochila o maleta? ¿Planificarlo todo o improvisar? ¿Cómo prevenir enfermedades tropicales –entre ellas, el Zika-?

Estas y muchas más preguntas son las que estoy intentando responder estas semanas. A comienzos de septiembre parto para Brasil y entre los nervios del viaje, las ganas de conocer un país que me llama mucho la atención y el querer que no se me olvide nada importante no doy abasto. Ademas, reconozcámoslo, las noticias que llegan de Brasil suelen estar relacionadas con problemas relacionados con la seguridad, pero también hay esta imagen de Colombia y fue un país que me enamoró. En este caso no voy sola, viene conmigo Fran, compañero de viaje y parte activa en esta web. Volamos a Recife, al nordeste del país. La idea es estar en João Pessoa, en casa de una amiga unos días, y después viajar por nuestra cuenta conociendo la zona nordestina, que es enorme.

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Una cosa que me gusta es prepararme un viaje previamente leyendo y buscando información sobre el lugar. En esta ocasión hice una visita a varias librerías y he disfrutado como una cría leyendo e investigando sobre Brasil, historia, música, comida, lugares interesantes…. Inmersión previa y creo que necesaria, porque había muchísimas cosas que desconocía por completo. También me he dado cuenta de que he estado en muchos países en diferentes continentes, y aunque he estado muy cerca, nunca había cruzado el Ecuador. Esta vez será la primera, y vamos además al punto más oriental del continente americano.

Planificando rutas y destinos a seguir, ilusa de mí, no me di cuenta de lo inmenso que puede ser Brasil en comparación con España, y que las distancias entre ciudades que están “cerca”, pueden ser de 200km. Eso hace replantearse si realmente merece la pena tirarse el tiempo en la carretera para querer llegar de una ciudad a otra, o si es mejor acotar territorio. Ya descarté ir al Mato Grosso porque era inviable en cuanto a comunicaciones desde Recife, y estoy replanteándome si conseguiremos llegar hasta Salvador de Bahía.

Preparativos para el viaje a Brasil

Preparativos para el viaje a Brasil

La idea es disfrutar del país, de su gente, aprovechar para conocer varios proyectos y personas interesantes del Nordeste y empaparme de una cultura que me llama mucho la atención. Me gusta la idea de ir con los ojos bien abiertos contando lo que me voy encontrando. Mirar, escuchar y aprender de la gente que me cruzo, ¡que seguro que me pueden aportar una visión interesante!

Pensando en ser prácticos, creo que optaré por llevarme una maleta, que dejaré en casa de mi amiga Kaiana, y me moveré con la mochila de siempre, de 30 kg. Lo bueno es que al ser clima tropical (eterno verano), no tendré que ir cargando de mucha ropa. Lo malo es la humedad, presente las 24h del día, y los mosquitos, que aunque me eche repelente van a estar ahí.

El tema del Zika es una cuestión que está bastante en los medios estos últimos meses, sobre todo a raíz de los Juegos Olímpicos. Yo voy a la “zona cero”, donde surgieron los primeros casos de microcefalia en bebés, y donde más enfermos del virus se han registrado. Me parece muy interesante conocer de primera mano cómo lo viven los habitantes de esas regiones, sobre todo cuando el acceso a la sanidad es limitado.

Vistas las recomendaciones que dan (no estar en sitios con agua estancada, vestir manga larga y pantalón largo de colores claros, evitar que te piquen los mosquitos,dormir con mosquiteras y usar aire acondicionado), creo que me voy a acabar embadurnando en repelente, aunque el virus es sobre todo peligroso para las mujeres embarazadas y enfermos crónicos. Me quedo más tranquila al no estar dentro de ninguno de esos grupos, aunque no tengo intención de dejarme picar por el mosquito. Si no hay intención de ir a la zona de selva no hay obligatoriedad de vacunarse de nada, aunque las medidas de prevención para evitar las «enfermedades del viajero» son las de cualquier país tropical. Repelentes aconsejan los que contienen DEET (Dietiltoluamida), Icaridina, IR3535 o Citrodiol. Este último compuesto lo tiene Mosi Guard, que me han comentado que es una versión más «natural» (con menos compuestos químicos) y menos agresiva, me tengo que informar bien estos días para saber qué me estoy echando en la piel.

¿Qué más hace falta? Esto ya es muy personal, en función de cada uno. Yo en esta ocasión me he propuesto retomar mis “cuadernos de viaje”, libretas donde con dibujos, collages, notas escritas…. hago pequeños diarios, contando rutas y lugares que he ido conociendo en diferentes países. En estos cuadernos pongo desde billetes de avión o ferry, a una servilleta con un mapa dibujado o la etiqueta de una cerveza. También reflexiones o anécdotas, que cuando las vuelvo a ver me arrancan una sonrisa acordándome de ellas.  Creo que es una buena manera de invertir las horas en los aeropuertos y estaciones varias.